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Qué es la aerotermia

Índice
  1. ¿Cómo funciona la aerotermia? 
  2. Ventajas
  3. Desventajas
  4. Aerotermia frente a otros sistemas de calefacción
  5. Precio
  6. Ayudas para la instalación de la aerotermia
  7. Aerotermia y placas solares fotovoltaicas
  8. La prohibición de las calderas de gasóleo a partir de 2026
  9. Preguntas frecuentes sobre aerotermia 
    1. ¿Se puede instalar en un piso usado? 
    2. ¿Se puede sustituir una caldera por la aerotermia? 
    3. ¿Qué sistemas de calefacción/refrigeración puedo instalar?
    4. ¿Qué mantenimiento necesita ?
    5. ¿Es mejor la aerotermia que el gas natural o el gasoil? 
    6. ¿Funciona la aerotermia con temperaturas exteriores muy bajas?
    7. ¿Cuánto tiempo tarda la instalación de un sistema de aerotermia completo?
    8. ¿Es obligatorio el certificado de eficiencia energética para solicitar las ayudas?
    9. ¿Puede instalarse aerotermia si la vivienda está en alquiler?
La aerotermia es una fuente de energía renovable que no depende de recursos agotables, sino que aprovecha la energía que está en el aire. Puede calentar o enfriar una vivienda de forma eficiente y con menos gasto que los sistemas tradicionales. Básicamente, este sistema aprovecha la energía almacenada en forma de calor que hay en el aire y la transforma para generar calor o frío y, de este modo, cubrir la demanda de calefacción, aire acondicionado y agua caliente que se necesita en una casa.

aerotermia



La aerotermia es el sistema más eficiente porque permite extraer hasta el 75% de la energía del aire y ahorrar hasta un 70% en la factura de la luz y del gas. Además, la aerotermia tiene la ventaja añadida de que no produce combustión y tampoco emite humos como otros sistemas de calefacción. 

¿Cómo funciona la aerotermia? 

Su funcionamiento se basa en los principios de la termodinámica, transportando el calor del aire, que es la energía térmica, de un lado a otro. Actúa a través de un bomba de calor que aspira el aire del exterior y recupera la energía que éste tiene para transformarla en calor y generar calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria todo el año. 

Esta bomba de calor se compone de dos unidades, una exterior que actúa como evaporador, captando las calorías, y una interior que traspasa estas calorías a un circuito de agua para la calefacción y agua caliente sanitaria. El transporte de las calorías se realiza a través de un fluido refrigerante que hay entre ambas unidades que cambia de estado impulsado por un compresor. De ahí pasa a un condensador donde el refrigerante que está a alta temperatura traspasa el calor al agua para ser utilizado en la calefacción y agua caliente sanitaria. Después el refrigerante pasa a la válvula de expansión para bajar la temperatura y volver a iniciar el proceso.

Para usar la aerotermia para la calefacción de la casa se necesita una bomba de calor aire-agua que coja el calor del aire y lo pase a un circuito de agua caliente que puede ser suelo radiante o un sistema de radiadores a baja temperatura. Con este sistema el ahorro frente a un sistema de calefacción por gas natural o gasóleo puede ser entre un 25% y un 50% en las zonas más frías. 

aerotermia esquema
Esquema funcionamiento bomba de calor de aerotermia 

El agua caliente procedente de la bomba de calor aire-agua también se puede usar en un circuito de agua caliente sanitaria para ser usada en los baños y cocina. 

Ventajas

Además de ser una energía renovable, otras ventajas que proporciona son:
  • Ahorro económico. Frente a la calefacción de gas natural y gasóleo supone un ahorro del 50%. Con la aerotermia solo se paga por el consumo eléctrico que necesita el compresor y el ventilador exterior, que varía entre un 20% y un 45% de la energía aportada.
  • Alto nivel de eficiencia y rendimiento. A pesar de que necesita energía eléctrica para su funcionamiento, el consumo es muy bajo, ya que la mayor parte de la energía que utiliza procede del aire y es gratuita. 
  • Instalación sencilla. Se instala con más facilidad en los pisos de obra nueva, pero también se puede implementar en edificios ya construidos. No necesita sistemas de evacuación de gases, ni chimeneas, ni espacio para almacenamiento de combustible. Asimismo, solo precisa un equipo para producir calefacción, aire acondicionado y agua caliente. 
  • Bajo coste de mantenimiento. Las bombas de calor aerotérmicas no necesitan limpiarse periódicamente, como ocurre con otros equipos de calefacción como las calderas de gas. Además, como no produce combustión, no genera humo ni residuos. 
  • Rápido retorno de la inversión. La inversión que precisa la instalación de este equipo se compensa rápidamente con el ahorro en el consumo de energía. Se calcula que la inversión se recupera entre tres y cinco años. 

Desventajas

A pesar de las bondades de este sistema, también tiene algunas desventajas. Veamos cuáles son las más destacadas: 
  • Inversión inicial elevada. Los equipos necesarios, una unidad exterior y otra interior, son más caros que los tradicionales. Además, la instalación debe completarse con suelo radiante o radiadores de baja temperatura para obtener el máximo rendimiento. 
  • Limitaciones de uso en zonas frías. En las zonas donde se alcanzan temperaturas muy frías en invierno, el rendimiento de la aerotermia es menor. Cuanto mayor es la diferencia entre la temperatura exterior e interior, la eficacia es menor, reduciéndose a la mitad si la temperatura exterior es por debajo de cero grados. Para elegir la bomba de calor hay que tener en cuenta la zona climática donde está la vivienda y la calidad de su aislamiento.
  • Aumento de la potencia eléctrica. Normalmente, requiere que se aumente la potencia eléctrica contratada para que los equipos funcionen de forma eficiente. 
  • Necesidad de espacio extra. Es preciso que la vivienda tenga un lugar para instalar la unidad en el exterior y en el interior. La instalación de aerotermia puede realizarse en viviendas de obra nueva o en inmuebles ya construidos. Únicamente es necesario un espacio para colocar la unidad exterior en la fachada (con permiso de la comunidad de propietarios). 

Aerotermia frente a otros sistemas de calefacción

No todos los sistemas de calefacción son iguales, y la diferencia no siempre está donde uno espera. Para elegir bien hay que valorar el coste de funcionamiento a largo plazo, no solo el precio de la instalación.

Frente a la bomba de calor aire-aire. Los sistemas de aire-aire —los splits habituales— tienen un coste de instalación más bajo, de entre 1.500 y 4.000 euros para una vivienda media. Son eficientes para climatizar. Pero tienen un límite claro: no producen agua caliente sanitaria, por lo que el propietario necesita mantener un sistema adicional para la ducha y la cocina. La aerotermia aire-agua integra los tres usos en una sola instalación.

La caldera de gas natural tiene, además de los costes de funcionamiento ya detallados en este artículo, una vulnerabilidad que a menudo se ignora: su dependencia de la volatilidad del precio del gas en los mercados internacionales. Desde 2021 esa volatilidad ha demostrado hasta dónde puede llegar. A eso hay que sumar que la normativa europea de descarbonización prevé restricciones progresivas a los sistemas que quemen gas, lo que limita el horizonte real de estos equipos.

Frente a la geotermia. La geotermia extrae el calor del subsuelo, donde la temperatura es estable todo el año, y ofrece un rendimiento superior al de la aerotermia. Es, teóricamente, el mejor sistema disponible. El problema es que instalarla exige perforaciones en el terreno que elevan el coste inicial a entre 30.000 y 50.000 euros, lo que la hace inviable para la inmensa mayoría de las viviendas urbanas. La aerotermia ofrece un rendimiento algo inferior pero con una inversión tres o cuatro veces menor.

Precio

El precio es uno de los hándicaps de este sistema ya que el coste inicial es elevado. El presupuesto para la instalación del sistema de aerotermia se mueve entre los 8.000 y los 24.000 euros según la vivienda. Sin embargo, con el ahorro que se consigue en el consumo de otras energías se puede amortizar la inversión en un plazo entre 5 y 12 años. 

El tamaño de la vivienda es clave para la determinación del presupuesto, porque cuanto más grande es la casa más potencia debe tener la bomba de calor y también será mayor la superficie de metros cuadrados de suelo radiante que hay que instalar. No obstante, para viviendas más pequeñas de 90 metros cuadrados no se recomienda la aerotermia porque es difícil amortizar la inversión con el ahorro, ya que el consumo de energía en estas viviendas es bajo. 

aerotermia suelo radiante

Un presupuesto de instalación de la aerotermia tiene que incluir: 
  • Bomba de aerotermia y depósito de inercia. Pueden ir juntos, pero son más caros, o por separado, ocupan más espacio. El precio de una bomba con una potencia de 4kW supera los 7.000 euros, mientras que una bomba de 15 kW roza los 10.000 euros. 
  • Suelo radiante. El precio con la instalación incluida está entre 60 y 70 euros/metro cuadrado. 
  • Instalación de la máquina. Requiere como mínimo de 2 personas y 3 días de trabajo que puede suponer 1.500 euros. 
  • Instalación eléctrica. Coste 500 euros/día. 
  • Unidad de control. En torno a 400 euros. 
  • Materiales. Unos 300 euros. 

Ayudas para la instalación de la aerotermia

El panorama de las subvenciones para aerotermia ha cambiado considerablemente. Algunos de los programas de los fondos europeos Next Generation EU ya han cerrado su plazo de solicitud, pero en 2025 y 2026 siguen abiertas cuatro vías de financiación pública que pueden combinarse entre sí para rebajar de forma significativa el coste de la instalación.

La más importante es la deducción del IRPF por mejora de eficiencia energética, vigente en todo el territorio nacional salvo en el País Vasco. Permite deducirse entre un 20% y un 40% de la inversión en la declaración de la renta, con una base máxima de 5.000 euros por titular. El plazo para aplicarla llega hasta el 31 de diciembre de 2025, por lo que conviene no dejar los trámites para el último momento.

Para acceder a esta deducción es obligatorio disponer de un certificado de eficiencia energética antes y después de las obras que acredite una reducción de al menos el 7% en la demanda de calefacción y refrigeración. Sin ese certificado no hay deducción posible, independientemente del importe invertido.

Además de la vía fiscal, cada comunidad autónoma gestiona sus propias subvenciones directas con presupuestos y plazos distintos. El Plan Rehabilita 2025 del Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, cubre entre el 40% y el 90% del coste con un máximo de 10.000 euros por vivienda. Comunidades como Cataluña, Murcia o la Comunitat Valenciana mantienen también convocatorias abiertas. Lo más prudente es consultar la web oficial de la administración autonómica antes de iniciar cualquier trámite, porque los plazos se actualizan con frecuencia.

Desde mediados de 2025, los ayuntamientos tienen además potestad para conceder bonificaciones fiscales en el IBI y en el ICIO a quienes instalen aerotermia, algo que hasta ese momento solo se aplicaba a la energía solar. No todos los municipios han actualizado aún sus ordenanzas fiscales para incluir esta medida, por lo que vale la pena preguntarlo directamente en el ayuntamiento.

La cuarta vía, la menos conocida pero compatible con todas las anteriores, son los Certificados de Ahorro Energético (CAE). Cuando se instala aerotermia y se certifica el ahorro energético obtenido, ese ahorro puede venderse a las grandes compañías energéticas. No sustituye a las subvenciones, pero suma.

Los requisitos para acceder a estas ayudas son, en términos generales, razonables y no difieren mucho de una comunidad a otra. Pueden pedirlas tanto personas físicas como comunidades de propietarios, siempre que cumplan los siguientes requisitos:
  • La instalación debe ser de tecnología aire-agua y de uso exclusivamente residencial.
  • La instalación debe cumplir el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE).
  • El rendimiento estacional del equipo debe ser superior a 2,5 COP.
  • La instalación debe contar con un sistema de monitorización del consumo energético.
  • El propietario debe mantener la titularidad durante cinco años.
  • Es necesario estar al corriente de las obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
  • Las segundas residencias y los inmuebles de uso no residencial quedan excluidos.

Aerotermia y placas solares fotovoltaicas

Si hay una combinación que ha disparado el interés de los propietarios en los últimos dos años, esa es la aerotermia junto con placas solares fotovoltaicas. La lógica es tan sencilla como efectiva: los paneles generan la electricidad que necesita la bomba de calor, lo que permite cubrir gran parte de su consumo con energía gratuita del sol.

En las horas de mayor producción solar, la aerotermia puede funcionar prácticamente sin coste eléctrico. Lo que resulta especialmente inteligente de este sistema es que los equipos modernos aprovechan los excedentes solares para calentar el agua del depósito de inercia más allá de la temperatura de uso habitual. El depósito actúa, en la práctica, como una batería térmica que se carga durante el día y se consume por la noche.

El ahorro conjunto puede superar el 75% frente a una caldera convencional. En viviendas bien aisladas de zonas con alta radiación solar —como gran parte del sur y el levante español— las facturas en los meses de verano pueden acercarse a cero.

Para una vivienda de entre 100 y 150 metros cuadrados, la inversión conjunta oscila entre 10.000 y 18.000 euros, con un periodo de amortización de entre cinco y ocho años aplicando las ayudas disponibles. Por término medio se necesitan entre ocho y doce paneles fotovoltaicos para alimentar el sistema, aunque el número exacto depende de la zona climática y el aislamiento del inmueble.

Antes de contratar, es imprescindible que un técnico certificado realice un estudio previo de dimensionado. Un sistema mal calculado puede no generar el ahorro esperado y alargar la amortización de forma innecesaria.

La prohibición de las calderas de gasóleo a partir de 2026

Hay un dato que muchos propietarios todavía desconocen y que cambia completamente el cálculo de cuándo conviene actuar: a partir de 2026 queda prohibida la instalación de nuevas calderas de gasóleo en edificios residenciales, tal y como establece la Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD).

La prohibición no afecta a los equipos ya instalados, que pueden seguir funcionando hasta el final de su vida útil, habitualmente entre quince y veinte años. Sin embargo, quien tenga que renovar su sistema a partir de esa fecha no podrá optar por una caldera de gasóleo nueva, independientemente del motivo. El parque de calderas de gasóleo en España sigue siendo relevante, especialmente en zonas rurales y viviendas unifamiliares sin acceso a la red de gas natural.

Lo que pocos tienen en cuenta es que esperar a que la caldera se averíe para tomar la decisión supone hacerlo bajo presión y sin margen para tramitar las ayudas. Adelantarse antes de que se agoten las subvenciones vigentes —la deducción del IRPF del 20-40% y las convocatorias autonómicas— puede significar una diferencia de varios miles de euros en el coste final.

Preguntas frecuentes sobre aerotermia 

¿Se puede instalar en un piso usado? 

Sí, se puede instalar en un piso antiguo siempre que disponga de espacio para colocar el equipo exterior. Se puede aprovechar la instalación de calefacción por gas o instalar un equipo aire-aire, aunque es menos eficiente que si se realiza la instalación a través de suelo radiante con la colocación de una red de tuberías por toda la superficie del piso.  

¿Se puede sustituir una caldera por la aerotermia? 

Sí, la aerotermia se instala en sustitución de los sistemas convencionales que utilizan calderas para la calefacción y el agua caliente en la casa.

¿Qué sistemas de calefacción/refrigeración puedo instalar?

Se puede instalar suelo radiante que es el sistema más recomendado para aprovechar las ventajas de la aerotermia ya que propaga el calor o frío por el suelo de forma homogénea; radiadores de baja temperatura; radiadores convencionales aunque requiere que se instale una bomba de aerotermia de alta temperatura y turbofans o ventiladores; francoli y, por último, también se pueden utilizar split pero en este caso se tiene que instalar una bomba de aire-aire. 

¿Qué mantenimiento necesita ?

Los sistemas de aerotermia no necesitan pasar la inspección periódica obligatoria cada 4 o 5 años de los sistemas de calefacción y calderas de gas. La razón es que no generan residuos en su funcionamiento, tan solo necesitan energía eléctrica. No obstante, hay que realizar un mantenimiento preventivo para comprobar el rendimiento del equipo y limpiar los filtros. 

¿Es mejor la aerotermia que el gas natural o el gasoil? 

Depende de la zona en la que esté situada la casa y las características del inmueble, tamaño, aislamiento… Comparado con un sistema de calefacción por gas natural, te ahorras el gasto mensual del gas que puede ser entre un 25% y un 50% según el tamaño de la vivienda. En cuanto al coste de instalación de la calefacción de gas natural para una vivienda de 100 metros cuadrados sería d 4.500 euros, mientras que la aerotermia subiría a los 12.000 euros. Si se trata de un sistema de propano que tiene un alto poder calorífico, el inconveniente es que necesita un espacio para instalar el depósito de suministro. 

¿Funciona la aerotermia con temperaturas exteriores muy bajas?

Sí, aunque con matices que conviene conocer antes de comprar. Los equipos actuales pueden operar hasta -20 °C, pero el rendimiento cae progresivamente conforme baja el termómetro. Por debajo de cero grados, el COP puede reducirse aproximadamente a la mitad.

Para compensarlo, algunos modelos incorporan una resistencia eléctrica de apoyo que entra en funcionamiento solo en los picos de frío más extremos. No es lo mismo instalar aerotermia en Sevilla que en Burgos: la potencia del equipo debe ajustarse a la zona climática donde está la vivienda.

¿Cuánto tiempo tarda la instalación de un sistema de aerotermia completo?

Una instalación completa con bomba de calor, suelo radiante y depósito de inercia requiere entre cinco y diez días laborables en función del tamaño de la vivienda. En obras de reforma el plazo puede alargarse si hay que levantar el pavimento para colocar el circuito de suelo radiante, que es la parte más laboriosa.

En cambio, en viviendas donde se opta por radiadores de baja temperatura el tiempo de ejecución es considerablemente menor, porque no hay que intervenir en el suelo.

¿Es obligatorio el certificado de eficiencia energética para solicitar las ayudas?

Aquí hay una trampa frecuente: muchos propietarios piden el certificado después de instalar el equipo y entonces ya no pueden acceder a la deducción. Hay que obtenerlo antes de empezar las obras, no después. Para acceder a la deducción del IRPF y a la mayoría de las subvenciones autonómicas es imprescindible contar con un certificado de eficiencia energética previo y posterior a la instalación, emitido por un técnico habilitado y registrado en la comunidad autónoma.

El certificado posterior acredita la mejora real obtenida y es el documento que justifica el derecho a la ayuda. Su coste medio en España oscila entre 150 y 300 euros según la superficie del inmueble, un gasto pequeño en relación con las ayudas a las que da acceso.

¿Puede instalarse aerotermia si la vivienda está en alquiler?

En principio sí, pero la solicitud de ayudas recae siempre sobre el propietario del inmueble, que es quien debe mantener la titularidad durante cinco años. Además, cualquier obra que afecte a la fachada para colocar la unidad exterior necesita la autorización de la comunidad de propietarios, y no siempre es fácil conseguirla.

Si el propietario instala el sistema, puede acordar con el inquilino una actualización de la renta dentro de los límites que establece la Ley de Arrendamientos Urbanos, siempre que ambas partes lo firmen expresamente.